Quito - domingo, 04 de noviembre de 2001
Nacional
Planta ecológica para tratar basura
Según la Fundación para el Desarrollo Ecológico Nacional y de la Amazonía (FUNDENA), por culpa de la burocracia administrativa del municipio de Quito, podrían perderse 60 millones de dólares que están listos a llegar al país para financiar el proyecto "Basura a Energía".
La propuesta busca dar un tratamiento a la basura que produce la ciudad capital. Los inversionistas extranjeros (especialmente de Canadá) financiarían el 100 por ciento del proyecto, al montar una planta de tratamiento de basura y de generación eléctrica de 32 megavatios utilizando los desechos.
El efecto inmediato sería el cierre de los votaderos como el de Zámbiza, la generación de energía eléctrica, con lo que se cubriría las necesidades de crecimiento y demanda de la ciudad. La administración del proyecto lo haría Fundena.
Augusto Torres, presidente de la Fundación, sostuvo que las puertas del Municipio fueron golpeadas desde septiembre del 2000, y no existe respuesta alguna cuando en Guayaquil, el alcalde Jaime Nebot, ha exteriorizado su interés en el proyecto.
Si el proyecto se hubiera construido hace un año, hoy la ciudad contaría con un planta de destrucción de basura concluida y libre de contaminación, decenas de personas laborando en ella, y se habrían cerrado los votaderos de basura.
La iniciativa no alteraría las tasas de recolección de basura y los fondos que se generen para este fin seguirán siendo administrados e invertidos por el Distrito Metropolitano de Quito. Si el cabildo decide participar como accionista, aportaría el terreno, obras civiles o dinero en efectivo, que le será aceptado hasta el 33% de las acciones, y a cambio recibiría utilidades de operación.
El proyecto incluye la incorporación de mano de obra calificada como semi-calificada. Esto abriría el espacio para incluir a los minadores previa capacitación.
Para Fundena, las plantas de basura-energía son limpias y efectivas, y que sus emisiones están muy por debajo de los límites estrictamente definidos por la investigación científica. Todo gas y residuo tóxico se recicla y elimina en la misma planta.
El funcionario sostuvo que el municipio de Quito debería suscribir la carta de intención para la entrega de basura en una cantidad mínima de 1000 toneladas diarias por planta.